Clínica Dental Beyer - Odontopediatría y odontogeriatría en Viladecans

Odontopediatría y odontogeriatría

Para nuestra Clínica Dental Beyer es vital dar un servicio integral a los niños y a las niñas, así como a las personas de la tercera edad. Por eso, en nuestras instalaciones disponemos de profesionales cualificados y aparatos de última generación para dar una completa asistencia en:
Los niños/as precisan de una atención especial en cuanto a su dentadura, para ello, en Clínica Dental Beyer contamos con un equipo especializado en ellos y las particularidades de sus dientes, quienes se encargarán de hacerles pasar una experiencia amigable y profesional. Usted solo se ocupará de verlos sonreír con ganas.
La primera visita de nuestros hijos al odontopediatra, debe de ser cuando el niño/a tenga toda la dentición temporal erupcionada (2-3 años), no tenemos que esperar a que el niño/a refiera dolor en alguna pieza, ya que la actitud del niño/a frente a la visita será miedosa. Pero si al niño/a lo traen a la consulta para una revisión, estará relajado y perceptivo para poder estar tranquilo en el sillón dental y no relacionará el ir al dentista con dolor y miedo.
Por otro lado, el llevar a su hijo/a de los 3 años en adelante es para que el odontopediatra, tras una exploración oral y radiológica, pueda diagnosticar alguna alteración oral como:

  • Caries.

  • Alteraciones del esmalte (hipoplasias) que requieren una prevención bucodental específica.

  • Desarrollo de crecimiento óseo: se pueden detectar patrones de crecimiento precozmente, para poderlos tratar en el momento correcto.

  • Detectar malos hábitos dietéticos que pueden alterar la flora bacteriana de la boca del niño/a y tener un índice de caries elevado (biberones, azúcares, bollos, zumos).

  • Enseñarle cuándo y cómo debe cepillarse los dientes (pasta/colutorio).

  • Hábito de chupete: es muy importante que el odontopediatra detecte malformaciones óseas (paladar ojival, mordida abierta anterior), por el uso del chupete en niños/as mayores de 2 años.

  • Explorar la respiración del niño/a: si respira por la boca o nariz, ya que podemos diagnosticar que el niño/a tenga hábito de respirar por la boca, por tener amígdalas atróficas o cornetes grandes que impidan al niño/a poder oxigenar bien por la nariz, ya que puede provocar maloclusiones por no utilizar los músculos de la boca y no estimular el crecimiento óseo, y poderlo derivar a su pediatra para valorar tratamiento y posteriormente al logopeda que le hará ejercicios de reeducación, para enseñarle a respirar correctamente.

Los padres se preguntan ¿por qué vamos a preocuparnos de las caries en los dientes del niño/a pequeño, cuando los van a perder de todos modos? La respuesta es que los dientes primarios (de leche) de su niño/a desempeñan un papel vital en su crecimiento y desarrollo.

El cuidado de los dientes del niño/a es tan importante como el cuidado de los dientes del adulto. Los dientes del niño/a pequeño se utilizan para masticar el alimento correctamente, lo que provee el estímulo adecuado para el buen desarrollo de los huesos de la cara y así permitir que los dientes permanentes erupcionen correctamente evitando los “dientes mal posicionados”.
Los dientes también ayudan a hablar claramente y en combinación con los músculos, ayudan a establecer una respiración adecuada. También reservan el espacio para los dientes permanentes.

¿Cuáles son algunos consejos para las mujeres embarazadas?

Una parte de la preparación para ser padre debe incluir el cuidado especial para asegurar su salud dental y la de su bebé. Algunas mujeres experimentan problemas dentales, por una variedad de razones, por ejemplo: “los cambios hormonales durante el embarazo pueden hacer sus encías susceptibles a la hinchazón o a sangrar”. Su dentista puede ayudar si esto se convierte en un problema.

¿Cómo puedo conseguir que mi niño/a se cepille?

Es extremadamente importante que usted cepille los dientes de su niño/a a pesar de las protestas. La clave para establecer hábitos de buen cepillado es comenzar un programa temprano. Para ello, se sugiere comenzar a limpiar la boca de su bebé después de cada comida desde los primeros días de nacido. Para ello, utilice una gasa mojada enredada en su dedo índice con lo cual conseguirá quitar la placa dental de las encías del bebé.
En cuanto el bebé tenga sus primeros dientes, podrá utilizar un cepillo especial para bebés y cuando esté un poco más grande, dos o tres años, podrá utilizar un cepillo dental para niños/as más grandes, en esta etapa usted debe cepillar los dientes del niño/a, pero es importante dejar que ellos lo hagan también y sobre todo elogie sus esfuerzos, para así crear hábitos de higiene en el niño/a, 8 años es una edad en que el niño/a ya puede cepillar sus dientes bien por sí solo y 10 años para usar hilo dental.
Utilice pasta dental para niños/as y solo la cantidad equivalente a un guisante sobre todo antes de los tres años, porque hasta esta edad el niño/a no puede escupir bien todavía y por lo tanto tragará una parte de la pasta, aumentando la ingesta de flúor y esto puede en ocasiones producir fluorosis. Cambie su cepillo dental cada 3 o 4 meses y sobre todo después de una enfermedad.

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Clínica Dental Beyer muelas

Con los años los problemas bucales suelen presentarse con mayor frecuencia. Las características anatómicas del sistema dental varían y requieren de un acercamiento especializado.

Cambios producidos en los dientes y tejidos de soporte con la edad

Los tejidos de la boca, al igual que los de las otras partes del cuerpo, van cambiando con el paso del tiempo. Los tejidos blandos (encías y mejillas) pierden su elasticidad, los músculos pierden tono y se vuelven débiles y las glándulas salivales producen menos saliva, lo que provoca una mayor dificultad para masticar, irritación y, además, una disminución en la velocidad de curación de las lesiones bucales.

Alteraciones de la mucosa oral

Tanto los cambios atróficos como la respuesta a diversos estímulos (prótesis, tabaco, alcohol, fármacos, etc.), aumentan considerablemente la variedad de lesiones de la mucosa oral en el anciano: leucoplasia, candidiasis y xerostomía. La xerostomía es muy frecuente entre los pacientes geriátricos, provoca sequedad bucal, dificultad para tragar, ardor lingual, etc.

Caries dental

La caries aumenta su incidencia en la gente mayor, sobre todo si se reduce la producción de saliva. Mientras que en las personas de menor edad la localización más frecuente de la caries, se encuentra a nivel de las fisuras oclusales (cara del diente por donde se mastica) y de las áreas interproximales (cara entre dientes).

En el anciano la mayoría de las caries aparecen a nivel radicular (a la altura de la raíz). Cuando la caries se produce en esta situación, es muy difícil recuperar la pieza con un empaste, puesto que, reaparecerá poco después. La mayor incidencia de caries radicular, se debe tanto al consumo aumentado de azúcar que suelen realizar los pacientes de edad avanzada, como a la mayor recesión gingival que presenta este grupo poblacional.

Dientes quebradizos y desgastados

Los dientes se vuelven quebradizos porque al disminuir los vasos sanguíneos y los nervios de la pulpa, reciben un menor aporte nutricional. Afortunadamente, incluso en las fracturas aparentemente más aparatosas, no suele haber dolor, porque el nervio también está afectado. Los dientes se desgastan porque el esmalte se adelgaza y deja al descubierto la dentina, que puede disolverse con los líquidos ácidos de la boca.

Enfermedad periodontal

La inflamación del tejido periodontal se inicia con una inflamación marginal o gingivitis, y progresivamente, puede afectar a todas las estructuras de soporte del diente. La acumulación de placa y la inflamación gingival se desarrollan con mayor rapidez e intensidad en el paciente anciano. La inflamación comporta la formación de abscesos periodontales, donde se almacenan restos de comida y pus, con la consiguiente destrucción de las estructuras de soporte.

Infórmese sobre las soluciones para tratar la enfermedad periodontal.

Estado prostondóncico

A medida que el paciente mayor va perdiendo sus dientes, nuestro odontólogo debe intentar sustituirlos por prótesis, para garantizar una buena función masticatoria, mantener la altura del hueso alveolar y frenar la aparición de problemas en la oclusión y en la ATM.

El paciente portador de prótesis deberá hacerse revisiones periódicas para evaluar el estado de la misma, así como los posibles trastornos que haya podido ocasionar en la cavidad oral (irritación, inflamación, infección, etc.).

Patología de la Articulación Temporomandibular (ATM)

La pérdida de dientes posteriores no reemplazados puede provocar una disfunción de la ATM, siendo característico el chasquido que aparece al cerrar la boca. No obstante, en los pacientes portadores de prótesis completa, la prevalencia es mayor. La artrosis y la artritis reumatoide pueden aunque poco frecuente, afectar a la ATM.

Pérdida dental

El edéntulo (ausencia de todas las piezas dentales) se presenta en un 40 y 85% de los ancianos y aumenta con la edad. La caries dental es la principal causa de pérdida dental, si bien en la gente mayor la causa número uno puede ser la enfermedad periodontal. Con un buen programa de salud bucal y con una buena praxis odontológica, se conseguiría disminuir considerablemente la frecuencia de ancianos desdentados.

Otros factores

La incidencia de cáncer oral aumenta con la edad. Si la neoplasia está muy extendida, puede requerir un tratamiento quirúrgico agresivo que provoque desfiguraciones y dificultad para masticar. La radioterapia, además, disminuye la secreción salival.

Algunas enfermedades sistémicas (por ejemplo, anemia, diabetes, etc.) pueden acompañarse de inflamación y, en consecuencia, reducir la capacidad de curación de las encías.

Determinados fármacos (por ejemplo, antihipertensivos, antidepresivos o antiparkinsonianos) pueden disminuir la producción de saliva y producir sequedad bucal. Algunas veces, también aumentan el riesgo de caries y de enfermedad periodontal, y provocan problemas de encaje de las prótesis.

Cuidados orales

  • Cepillado: dientes, encías y lengua, deberían cepillarse al menos una vez al día. Se recomienda usar dentífrico y un cepillo suave.

Para aquellas personas que no pueden agarrar el mango del cepillo, se puede poner una tira de goma a modo de cinturón para que se pueda colocar cómodamente alrededor de la mano. Será más fácil de sujetar si el mango es más largo.

  • Enjuagues bucales: como consecuencia de una disminución de la secreción salival, las partículas de comida se adhieren más fácilmente en dientes y encías. El enjuague con agua templada sacará estas partículas. Es especialmente importante en personas con dificultades para el cepillado (pero no es un sustituto).

Los enjuagues bucales pueden producir irritaciones de los tejidos, debido a que llevan alcohol en su composición. Por este motivo, se deben diluir en agua.

  • Limpieza con una gasa: si resulta imposible que la persona mayor se cepille los dientes o se enjuague la boca, utilizar una gasa humedecida para quitar los restos de comida en dientes y encías.
  • Seda dental: elimina partículas de zonas de difícil acceso para el cepillo (entre los dientes y la línea de las encías). Es difícil de utilizar para aquellas personas con movilidad reducida de las extremidades superiores.

Otras ayudas dentales

  • Cepillos dentales eléctricos: tienen un mango más largo y además, su movimiento facilita el cepillado en personas con poca movilidad.
  • Irrigadores de agua: útiles para sacar las partículas de entre los dientes y limpiar los espacios interproximales (entre dientes).
  • Cepillos interproximales: para limpiar los espacios interproximales que aumentan de tamaño con el paso de los años, debido a la recesión gingival (sensación de que se separan los dientes), que facilita la acumulación de restos de alimentos.
  • Lubricantes orales: la glicerina aromatizada con limón puede producir un efecto lubrificante. Son útiles para aliviar la irritación producida por las prótesis dentales, sobre todo, en personas con problemas de boca seca.

Prótesis dentales

El hecho de llevar una prótesis dental no significa que se pueda descuidar la higiene bucal. Las prótesis dentales, al igual que los dientes a los que reemplazan, acumulan pequeños cálculos. Estos pequeños depósitos deberían eliminarse con un cepillo duro y una crema, pues los productos de limpieza comerciales, por sí mismos, no son suficientes.

Consejos útiles en los portadores de prótesis dentales (ver imágenes al final de la página)

  • Después de cada comida, el paciente tiene que quitarse la prótesis y lavarla con agua y jabón, con la ayuda de un cepillo de uñas.
  • Se aconseja que el lavabo esté medio lleno de agua, puesto que, al tratarse de personas de la tercera edad, la mayoría de las veces presentan una coordinación alterada de los movimientos. Por ello, es más fácil que se les caiga la dentadura y pueda fracturarse. El agua del lavabo impediría la ruptura de la prótesis.

También con el objetivo de evitar que se les caiga la dentadura, se aconseja a los pacientes que se quiten la prótesis cuando se encuentren situados encima del lavabo con agua.

Recuerde que...

  • En la boca de una persona adulta, en condiciones normales, debe haber 32 dientes; 16 en el maxilar superior y 16 en el maxilar inferior, esto es lo normal. Así como tiene dos ojos, dos orejas, dos manos, debe de tener 32 dientes.
  • El sistema digestivo, aquel conjunto de aparatos y órganos encargados del procesamiento de los alimentos y de todo aquello que ingiere; comienza en la boca. Por esto, hay que entender que la digestión comienza en la boca, y que todo lo que afecte la función de la cavidad oral va a afectar directamente la digestión.

No crea usted que cuando falta uno, varios o todos los dientes, el proceso digestivo se lleva a cabo de la misma manera que cuando tenía todos los dientes. Cada diente tiene una función específica en el proceso de la masticación. Es así como los dientes incisivos sirven para cortar un trozo de alimento; los caninos para desgarrar las comidas fibrosas y los premolares y molares para machacar, moler o triturar cada bocado.

Durante este ciclo de masticación, funciona todo el sistema que incluye la lengua, con sus movimientos muy precisos llevando el bocado de un lado a otro de la boca; los músculos masticatorios que mueven armónicamente la mandíbula, de forma muy concisa y coordinada; y las glándulas salivales que están produciendo la saliva con todas sus enzimas de trascendental importancia, a la hora de preparar el bocado adecuadamente para que llegue al estómago y sea de fácil absorción y asimilación.

Cuando faltan los dientes, este maravilloso proceso se altera y se trastorna; es justo ahí cuando todo el proceso digestivo sufre también consecuencias a corto y largo plazo; presentándose entonces todo tipo de enfermedades como dispepsias y malestares, hemorroides, estreñimiento, y obviamente mala nutrición y salud en general. Siempre que por alguna razón se pierda algún diente, bien sea de adelante o de atrás, es absolutamente necesario reemplazarlo con la mayor brevedad posible, utilizando alguna solución de prótesis según cada caso.

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Nuestra Clínica dental, realiza los servicios de Dentista, odontología, periodoncia, endodoncia, odontopediatría.
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